En la siesta de hoy soñé que con mi señora y mi hijo estábamos viviendo en un departamento. En un momento bajé a la PB del edificio y, dentro de un departamento, ví a una mujer parada inmóvil mirándome. Continúo mi camino y me la encuentro nuevamente en la misma posición, parada, en otro lugar a metros de allí; continúo, voy a tomar nuevamente el ascensor para subir al departamento y, cuando abro la puerta para tomarlo, dentro esta nuevamente la mujer. Me dio temor, porque evidentemente esa mujer estaba en varios lugares a la vez mirándome fijamente y sin expresión, pero igualmente subí al ascensor. Era una mujer muy linda, cuando me acerqué más me di cuenta que tenía el cutis lizo como una muñeca; llevaba un traje negro y estaba apoyada en una puerta negra la cual llevaba en el ascensor. Una vez adentro con una sonrisa le pregunté qué estaba pasando que la veía en todos lados. No recuerdo bien cómo continuó el sueño; por un lado recuerdo que le di un beso en la mejilla y se desfiguró totalmente encorvándosele la espalda, la cara le tomó una forma horrible y de color blanca, como si le hubiesen sacado la sangre.
Por otro lado continuó el sueño con esta mujer y un muchacho rubio, de pelo corto, con pinta de extranjero y muy correcto.
A este muchacho le pregunté qué estaba pasando ya que estaba viendo cosas extrañas: personas inexpresivas que entran al departamento de enfrente llevando un perro, la mujer que vi en varios lugares casi al mismo tiempo y otras cosas que no recuerdo que me hicieron llegar a que estaban pasando cosas muy extrañas.
Si bien no me dijo nada, tampoco lo negó, me condujo hasta un departamento, me hacía sentir bien, seguro, que estaba de mi lado y tratando de ayudarme.
En el departamento donde me llevó yo estaba con mi hijo, también había otras personas con trajes azules. En un momento mi hijo apareció en un balcón que había dentro del departamento, el balcón daba al living del departamento, y movía las manos con alegría, como jugando o saludando a alguien que estaba allí adentro pero que yo no podía ver. Entonces le digo al muchacho: “mirá lo que está haciendo mi hijo, ¿a quién saluda, qué está haciendo? Tampoco me responde pero se queda tranquilo. En un momento sentí que mi hijo estaba en peligro por lo que le dije que se acerque a uno de los bordes del balcón y se tirara, se acercó, se tiró como si estuviera jugando, y yo lo recibí abajo rescatándolo sin problemas.
Continué con mi hijo en ese departamento, el muchacho se fue a la cocina a hacer algo, había otras personas dando vueltas, gente que entraba y salía, en un momento lo llamo y no sabía cómo llamarlo, por lo que le grité “Ruthger”!!, se dio vuelta y vino, yo me reí y le dije: Ah!, sabés a lo que me refiero, vos sabés quién es Ruthger. Con una certeza de que él me conocía, conocía mi pasado...
(Continuará)
Enviado por Pársifal
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