...Entonces le pregunto nuevamente de qué se trataba todo aquello:
- Mirá, el sillón se mueve sólo.
- Sí, es … que está jugando.
- Pero es invisible!!!
- Sí.
Inmediatamente, aquella persona que pensé que era un niño, se hace visible y resulta ser un perro negro muy juguetón y amigable que comienza a saltar sobre Ruthger y sobre mí. En un momento se abre la puerta, de la cual yo estaba bastante cerca, y aparece un muchacho con un saco marrón que traía atado de una correa a un perro. El perro entró y el muchacho se fue al departamento de enfrente. Era una persona joven, muy seria, inexpresiva y no habló ni una palabra. Entonces le dije a R (Ruthger):
- El que trajo al perro está muerto ¿no?.
- Sí. - Me responde.
Sentía que estaba descubriendo cosas y que él me estaba guiando y explicando lo que sucedía.
Luego salimos de allí, estábamos en un gran galpón, como si fuera una terminal de trenes y había gente, pero transitaba por el exterior de los galpones, adentro no había nada. Estaba mi señora allí haciendo algo adentro, yo estaba esperándola con mi hijo y R mientras caminábamos por fuera. Habían allí cosas extrañas nuevamente. Una de las cosas que recuerdo era que se había muchas personas que estaban barriendo, pero no se veían las personas ni el escobillón. En un momento me metí en el galpón buscándolo a R que estaba en otro galpón y yo pasaba por sobre la tierra que estaba siendo barrida en todo el galpón, o sea, que sería como si me estuviera chocando a los barrenderos invisibles, lo cual me causaba temor. Cuando lo veo a R, salimos rápidamente de allí, yo con mi hijo en brazos, escapando de una situación de cierto peligro, aunque una vez fuera del galpón ya estaba todo tranquilo, mucha gente caminando sin peligro. El problema era que habíamos perdido contacto con mi señora. Empezaba a buscarla, me suena el celular y allí veo a R con una mujer que me estaba llamando por teléfono (tal vez era mi señora, aunque no era físicamente como ella, sino que era más alta y grandota). Allí nos encontramos y comenzamos a caminar alejándonos del galpón. Cuando estábamos a unos metros de allí, me doy vuelta y veo a un muchacho como de 30 años, muy serio, enojado, que estaba pasando el escobillón por fuera y le hago una seña con los dedos como si le disparara, como si lo matara. Él sigue su camino y se mete nuevamente en el galpón. Me doy vuelta y pienso que no me convenía estar mal con esa gente y que en realidad no eran una amenaza para mí, por lo que vuelvo, lo llamo, no me escucha, le grito más fuerte, se da vuelta y no recuerdo si le digo algo o si le doy algo en gesto de a mistad, y le alzo el dedo pulgar como diciéndole que estaba todo OK, a lo que él me responde de igual manera, se da vuelta, y sigue caminando con el escobillón y barriendo el piso, como si esa tarea no terminara jamás. Yo me quedo tranquilo sabiendo que había entablado una buena relación con ese muerto que se había hecho visible.
Luego veo que allí había un mostrador con muchas personas tomando algo y divirtiéndose y yo me preguntaba cómo uno diferencia entonces a los muertos de los vivos si un muerto puede andar como si estuviera vivo. Luego aparezco en una cama durmiendo, tenía miedo, estaba oscuro, estaba preocupado, alterado, no sabía dónde estaba. Manoteo arriba del respaldo y prendo la luz, allí veo que era la cama de mi mamá (donde estaba durmiendo en la realidad), voy corriendo al living del departamento buscando a mi señora, allí veo que estaba a salvo y nos abrazamos con mucha fuerza contento de que estaba bien. Luego me despierto.
Enviado por Pársifal
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